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PROPOLEO-ZINE NÚMERO 3 EN MARCHA

FECHA TOPE PARA ENVIAR: 30 DE OCTUBRE
TEMA: 'paisaje' como un abstracto que implica un observador y un territorio/espacio que se visualiza, mirar por la ventana y la marginalidad es un paisaje desolador, la familia desayunando en la cocina desde tu silla puede ser un paisaje hermoso, podrías mirar a tu pololo/a y describir el paisaje en sus ojos.
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Buenas, estaba haciendo un esbozo sobre unas cosas y lo encontré educativo. Son algunas nociones sobre cosas implicadas en el arte. De ellas se desprenden un par de elementos que no especifiqué aquí -materia, cuerpo, academía, entre otras-, de los que puedo escribir más adelante si alguien está interesado.

1. Lista de cosas implicadas en el arte:
Una experiencia estética
Una obra de arte
Sujeto espectador
Artista
Idea de arte

1.1. ¿Qué es una experiencia estética?
Es algo que se da a través de la sensibilidad. Una experiencia estética es el momento en el que dos cuerpos se encuentran y se afectan mutuamente. De este modo, una experiencia estética puede darse a través de agenciamientos artísticos que producirán una obra de arte y también cuando un sujeto sea espectador de esta.

1.2 ¿Qué es una obra de arte?
Cuerpo producido con fines artísticos.
Cuerpo cuyas propiedades estéticas son reconocidas como artísticas por la academia.

1.3 ¿Qué es sujeto espectador?
Cuerpo cuyas propiedades le permiten afectarse subjetivamente al encontrarse con una obra de arte.

1.4 ¿Qué es un artista?
Entidad que produce cuerpos con fines artísticos.
Entidad cuyos productos son reconocidos como artísticos por la academia.

1.5 Sobre la idea de arte
La idea de arte es una categoría occidental que refiere a objetos creados para el goce estético del hombre. Esta idea captura un conjunto de propiedades ideales que marcan los límites de lo que puede ser considerado arte. Por este motivo se entiende que los límites del arte han cambiado a lo largo del tiempo en la medida en que los acontecimientos históricos van influyendo en los contextos culturales del mismo.

Hay que considerar que la idea de arte sólo es funcional en el momento en el que la naturaleza de sus objetos deja de ser peligrosa, lo que puede verse en que la academia sólo puede capturar el arte después de que este se vuelve común y afín al contexto cultural de su época. Ejemplo de esto es lo aberrantes que fueron considerados géneros como el impresionismo, u otras vanguardias, para posteriormente ser capturadas en la categoría de arte y consideradas como genialidades e hitos de la historia del mismo. Razón de esto, también, es el dicho de que todo arte precede a la cultura o, de centro a fin, que todo arte siempre está adelantado en el tiempo.

Dado lo anterior se evidencia otro problema en la idea de arte, y es que, los preceptos mediante los que funciona la academia siempre están anclados a su pasado, por lo que nunca pierden el hilo principal de la idea de arte, a decir: que toda idealidad del arte deviene siempre de una necesidad de validar moralmente el estado contemporáneo de la civilización. Es por este motivo que la academia siempre es funcional a las entidades más influyentes de su momento (en 2019, la política y la economía a modo de tecnocapital). De este modo, la academia se transforma en un disipador de peligro estético, otorgándole un piso firme que valide estéticamente a la civilización, aún cuando esta estética -sensibilidad- sólo es una alfombra moral carente de sus dinamicidad potencial.

A través de la academia se intenta solucionar los problemas que surgen de lo señalado en el párrafo anterior a través de distintos modos; algunos de estos:
I. Ampliar los límites de la categoría de arte:
De ahora en adelante, los prehistóricos también hicieron arte.
De ahora en adelante, los pueblos originarios de «sector no occidental» también hicieron arte.
Desde ahora en adelante, los oficios también son arte.
Desde ahora en adelante, las artesanías también son arte.
Desde ahora en adelante, los países no occidentales también hacen arte.
Etc.
II. Crear subcategorías como partes de la categoría del arte:
II.I. Subcategorías clásicas:
Artes visuales.
Artes escénicas.
Artes musicales.
Artes plásticas.
Etc.
II.II. Subcategorías por oficio:
Escultura.
Grabado.
Fotografía.
Nuevos medios.
Pintura.
Performance.
Etc.
II.III. Subcategorías socioculturales:
Arte feminista.
Arte y descolonización o estudios culturales.
Vanguardias de «sector no occidental».
Arte «categoría política (comunismo, nazi, ruso, fascista, colectivista, etc)».
Etc.

Pese a los intentos, este problema de cierre categorial del arte sigue siendo irresoluble, por una precisa razón: El arte depende del exterior, porque en sí es inexistente; es decir que, lo que compone el arte es materialidad estética de la que la academia se ha apropiado, pero no producido, porque su función es ser un disipador de peligro que permita un suelo seguro y estable para reafirmar estéticamente a la civilización. ¿Pero, no es acaso que también existe el arte dentro de los límites de la academia? A esto se debe responder que sí, pero esto no es un problema porque, como se señaló anteriormente, sólo es arte lo que está validado por la academia. Además, sólo hace falta echar un vistazo al arte académico -en cualquiera de sus áreas- para entender el porqué la academia depende del afuera y no de su propio arte: El arte dentro de la academia no puede generar el movimiento de los contextos culturales a través del tiempo, porque siempre es estático: repetición de la repetición del objeto reconocido en tal momento. Entonces, la academia debe raspar la exterioridad de sus límites para apropiarse de la materialidad estética que necesita para evidenciar un progreso -novedad o cambio- en el tiempo, a la vez que despoja a esta materialidad estética de todas sus propiedades que puedan resultar problemáticas o peligrosas para el ideal moral de la civilización.
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me quedó super claro cómo las vanguardias capturan la estética del momento, la cual muchas veces es aberrante, para años después ser considerada vanguardia como tal en lo que lo establecido al arte (lo que la academia entiende por arte) se refiere.

Lo que no me queda claro es el papel de disipador de peligro estético de la academia.
acaso el simple reconocimiento que la academia le da a las vanguardias en forma póstuma (por así decirlo) es todo el papel que juega?
>>2
Lo que no me queda claro es el papel de disipador de peligro estético de la academia. La academia siempre es una entidad reaccionaria, o sea, que siempre busca administrar algo que ya hay, seleccionando lo que sirve o no a sus propósitos. Pero la academia no es una entidad autónoma, sino que es un órgano más en el organismo social (civilización, sociedad, país, cultura, como quieran decirle), por lo que debe acomodarse a la administración que este organismo social hace de la materia que lo compone. A esto me refería con que __la academia siempre es funcional a las entidades más influyentes de su tiempo__.
El caso del arte es particular porque, al igual que la ciencia, avanza en ciclos muy veloces y cuando una vanguardia toma consistencia en sí misma lo hace con tal aceleración que no puede ser capturada inmediatamente por la academia, ya que la velocidad de esta es menor al depender de ordenes y traspasos de información con otros órganos del sistema que debe ejercer dos movimientos a la vez: uno reactivo (reaccionar y ordenar las cosas que suceden dentro de él) y uno activo (administrar y distribuir ordenes repartidas a sus órganos para que su autorregulación permita que el sistema general avance a una velocidad segura que no lo desmantele). Lo que sucede entonces es que la vanguardia, al ser subversiva del orden anterior de la academia y no validarse más que a sí misma, no puede ser capturada en su totalidad por la academia, ya que esta debe ordenarla de modo que sea compatible con el resto de la información que compone la materia de la academia. No quiero decir que la academia sea una entidad maligna que busca reducir al arte conscientemente, pero lo que sí puedo decir es que las personas que componen la academia terminan por "podar" a las vanguardias de todo lo subversivo y lo desbordante porque no tienen las capacidades para entenderlas en su momento, y que esas personas estén en -y formen- la academia, es particularmente beneficioso para el buen funcionamiento del "órgano academia", requerido por el sistema general. (Antes había nombrado a la ciencia y se me olvidó escribir lo que iba a decir y es que, por lo que sé, la ciencia no desacelera porque su función es práctico-laboral y eso es útil al sistema general. En cambio, el papel del arte parte del ocio y el juego, por lo que es más cercano a una amenaza cultural que a una herramienta, antes de ser subordinado a la academia).
No podría decir que lo que dice >>3 es completamente cierto porque, de una u otra forma, las vanguardias siempre se reconocen en vida ya que son una desmesura, un exceso en el estado de cómo se daban las cosas en su momento, no podría sino ser reconocida en cuanto a que se evidencia por sí misma, autónomamente. El papel de la academia va ahí en reconocer, sí, pero más allá de eso va en administrar la materia cultural del arte y desplegarla de tal forma que sea congruente con la historia cultural anterior y necesaria para la pervivencia del organismo en general. En cierto sentido es cierto que pareciera que el reconocimiento es mayor póstumamente porque, una vez desaparecida la amenaza de la desmesura, da lo mismo lo que se escriba en el futuro, incluso si deforma lo que fue real en el pasado, mientras siga siendo funcional a la creación de un estado presente necesitado por el organismo. Esa es una de las razones vulgares en las que se dice que la academia es lenta y reactiva, porque hace investigaciones una y otra y otra vez, sobre los mismos temas (temas que sólo son reconocidos si le otorgan más consistencia al mito del arte que la propia academia debe administrar).
>>4 me dejaste más nitido con el tema

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